Soy rabia
distancia tempestiva de viernes,
noche maldita y ginebra rebalsada
incinerada la mentira
tajante caprichosa y blanca;
castigo por ser
No fuí,
me desvelé.
Sé, cómo mover los hilos del hartazgo
conozco las curvas que deliran los vértices
donde no puedo pisar
Resbalo
cruda ciega envenenada
repelencia inevitable
tiempo
latiendo brasas
poesía
pretendiendo ser
por necesidad absurda y condenada
¿De qué me contengo si los nudos aprietan mis alucinaciones?
¿Para que escaparme prisionera?

Mientras busco otra palabra en la boca
muerdo mis labios
y sangro
este placer de dolor ebrio
que me mantiene despierta
para portar la voz
desde otro ser